miércoles, 8 de febrero de 2012

La Alimentación de los Perros y Gatos.

 Aún a pesar de todo lo expuesto anteriormente, hay gente que "no puede evitar" darle a su animal comida casera. Estos animales suelen tener diarreas (especialmente los lunes, después de la paella del domingo) y alergias alimentarias (picor de piel, mala calidad del pelo, dermatitis...). 

En estos casos importante saber qué alimentos NO SE PUEDEN DAR a los animales, por ser tóxicos o peligrosos para su salud:

1. Huesos

Aunque sea un clásico pensar que los perros comen huesos, los huesos pueden causar estragos en el sistema digestivo del animal. Rotura de los dientes, lesiones en la boca, huesos pegados en el estómago, hemorragias graves del recto, acumulaciones de heces...  
Los huesos no se digieren, y tal y como el perro los traga, pasan por el intestino, provocando estreñimiento, parada gastrointestinal e impactación, que en ocasiones requieren la intervención inmediata para salvar la vida del animal. La cirugía intestinal para extraer huesos o fragmentos de huesos del estómago o intestino es bastante frecuente, por desgracia, y no siempre tiene un final feliz.

2. Chocolate

El chocolate contiene teobromina, un alcaloide parecido a la cafeína. Los animales metabolizan más lentamente teobromina y pueden enfermar y morir por comer chocolate. Lo mejor es evitar que consuma chocolate en general: les provoca vómitos, diarreas, hiperactividad hasta llegar al paro cardíaco, infartos y muerte. Puede tardar horas e incluso días en manifestar los síntomas. 


3. Ajo y cebolla

Grandes cantidades de ajo pueden provocar anemia y causar problemas gastrointestinales. En el caso del ajo, el culpable es el tiosulfato, que es difícil metabolizar para los perros y los gatos y rompe los glóbulos rojos de la sangre, responsables de llevar oxígeno a las células del cuerpo. 

Los niveles de tiosulfato que se encuentran en las cebollas es tan alto que se convierte en un alimento aún más peligroso que el ajo: en pequeñas cantidades puede dañar y matar rápidamente perros, gatos y otros animales domésticos.

4. Aguacate

Es extremadamente tóxico para los animales. No es sólo la carne comestible del aguacate es peligrosa, sino toda la planta de aguacate: la semilla, corteza y hojas.

5. Bebidas alcohólicas

Los perros y gatos tienen un cuerpo mucho más pequeño y un metabolismo más rápido que el nuestro, así que no procesan correctamente el alcohol. En pequeñas dosis no es letal, pero haremos que el perro se ponga nervioso y pueda atacar o incluso herirse a sí mismo. El consumo habitual o una dosis alta (que puede ser un vaso de cerveza) puede producir cirrosis, destrucción hepática, shock y muerte.

6. Leche

La mayoría de los perros y gatos son intolerantes a la lactosa. Si toman leche, desarrollarán diarrea. No tienen enzimas necesarias para disolver el azúcar en la leche provocando vómitos, diarreas y otras molestias gastrointestinales. Si ves que a tu animal le gusta, dale sólo leche sin lactosa, rebajada en bastante agua, o leche en polvo para cachorros, recompuesta con agua.
Tampoco se debe dar leche de vaca a los cachorros recién destetados, ya que su composición es diferente a la leche materna y puede provocar maldigestión, diarreas y vómitos. Si crees que a tu cachorro lo han destetado muy pronto o quieres remojarle el pienso para que le sea más fácil masticarlo, usa leche en polvo especial para gatitos o perritos.




Con estos consejos esperamos ayudaros con los cuidados alimenticios de vuestra mascota, y reducir la incidencia de problemas gastrointestinales, tan molestos y preocupantes para todos.
 
Colaboradores: Centro Veterinario Bitxos